Terapia de Pareja

¿Qué es la Terapia de Pareja?

La pareja es una de las relaciones más significativas para la persona, a la vez que una de las más complejas. Se concibe a la pareja como un todo formado por dos individuos, y lo que ellos aportan al conjunto: su mundo personal, familiar y su cultura. En algunas ocasiones esto favorece el enriquecimiento y desarrollo de la pareja, pero en otras implica el surgimiento de conflictos al encontrarse cada uno de ellos sumergido en un mundo que ya no es únicamente individual sino compartido, y en algunos momentos con diferencias difíciles de reconciliar.
Los desafíos que surgen en el colorido de la pareja no siempre encuentran solución con el repertorio de herramientas y los aportes de cada uno de sus miembros, y el cúmulo de los conflictos en muchas ocasiones lleva al surgimiento de las crisis. Llegado a estos puntos, la Terapia de Pareja actúa como un recurso que favorece el surgimiento de nuevas perspectivas para mejorar la relación. Así mismo, su acción preventiva ante el inicio de las dificultades, ha favorecido el evitar las crisis, con un manejo más apropiado ante los problemas que surgen y el encuentro de sus soluciones.
Se caracteriza por sesiones de 50 minutos, de frecuencia semanal y sólo en algunos casos bisemanales. Su extensión en el tiempo es variable de acuerdo a los objetivos y logros encontrados en el curso del tratamiento, así como por el modelo de trabajo del especialista. Lo ideal es que asistan ambos miembros de la pareja, aun cuando en ocasiones se pueden realizar sesiones separadas si el especialista o los pacientes lo consideran necesario; aún así, es importante aclarar que se puede realizar una terapia de Pareja, bajo ciertos parámetros específicos, solo con la asistencia de uno los miembros de la misma.
La Terapia de Pareja, si bien toma en cuenta la dinámica individual de cada uno de los miembros, trabaja sobre lo interpersonal.

¿Cuáles son sus objetivos?

El objetivo fundamental de la terapia de pareja es la intervención en la dinámica de pareja; es decir, la dinámica de ese nuevo conjunto que se crea con la unión de dos personas. Se busca profundizar en sus aspectos disfuncionales, los cuales producen malestar y sufrimiento a cada uno de sus miembros y lesionan el vínculo, y trabajar las fortalezas que la misma posea, aumentando así su capacidad para abordar situaciones complejas o difíciles ulteriores.
La terapia busca nuevas posibilidades a la relación, de acuerdo a las necesidades, características y potencial de cada uno y del sistema que conforman en su conjunto. Facilita una mayor compresión de sí mimo, del otro y de la relación, así como que permite la apertura de canales de comunicación más asertivos y favorecedores del enriquecimiento conjunto. Por otro lado, permite modificar patrones de relación disfuncionales, elaborar conflictos presentes y heridas pasadas, así como fomentar el desarrollo tanto personal como de la pareja.
La Terapia también puede actuar como soporte para la preparación de un proceso de ruptura o separación de manera constructiva, velando por la salud y el bienestar de sus miembros y de los hijos, en caso de haberlos.

¿Qué tipo de problemas se tratan en Terapia de Pareja?

Los motivos de consulta más frecuentes por los que las parejas asisten a terapia son:
- Problemas en la comunicación.
- Dificultad para resolver problemas.
- Infidelidad.
- Celos.
- Diferencias de caracteres, hábitos, valores y/o principios difíciles de conciliar.
- Agresividad, violencia o maltrato.
- Distanciamiento emocional o general.
- Depresión de uno de sus miembros por conflictos en la relación
- Cambios Vitales (nacimiento de hijos, pérdida de empleo, etc.)
- Problemas financieros o desacuerdos en el manejo de la economía familiar.
- Problemas con las familias de origen de alguno o ambos miembros.
- Problemas en el manejo de los hijos, decisiones, etc.
- Problemas sexuales o insatisfacción sexual, entre otros.

¿Cuándo acudir?

Cuando las parejas atraviesan por situaciones problemáticas o modos de relacionarse que generan malestar a sus miembros, en los que han tenido dificultad para encontrar soluciones o caminos constructivos de salida por sí mismos. Dichas situaciones pueden llevar a la continuidad del conflicto, lo que implicaría un deterioro en la calidad de la relación que mantiene la pareja, amenazando su bienestar así como de cada uno de sus miembros.
Algunos de los problemas más frecuentes por los que las personas asisten a terapia de pareja se mencionan en el apartado anterior.